La COP30 se está llevando a cabo estos días en Belém (Brasil), en un momento clave para evaluar los avances del Acuerdo de París y definir nuevos compromisos climáticos de cara a 2035. La cumbre se desarrolla en la Amazonía, un territorio emblemático que recuerda la urgencia de una acción climática justa y global.
Desde Entreculturas, acompañamos la participación de las juventudes de Fe y Alegría y el trabajo del Secretariado para la Justicia Social y la Ecología (SJES), presentes en la cumbre para situar la educación, la justicia y la equidad en el centro de las decisiones internacionales.
Las jóvenes delegadas de Generación 21+, Beatriz da Silva y María Camila Rodríguez, ya participan en encuentros, diálogos y espacios de incidencia, llevando la voz de miles de estudiantes que reclaman compromisos reales, financiación justa y una transición energética que no deje a nadie atrás.
En paralelo, la red jesuita internacional está reforzando su mensaje común: la crisis climática es también una crisis social, y requiere respuestas que reconozcan las desigualdades históricas, protejan los territorios más afectados y garanticen la participación de comunidades y juventudes.
Desde nuestra misión en Entreculturas, defendemos que la COP30 debe ser un punto de inflexión hacia políticas que pongan la vida, los derechos y la educación en el centro de la acción climática. Seguimos atentos a los avances de la cumbre para compartir los hitos más relevantes con toda la organización.
