20 de junio.- Por primera vez en Zaragoza caminamos por la Hospitalidad y la Acogida en el Día Internacional de las Personas Refugiadas. Una veintena de caminantes de todas las edades hemos realizado este gesto de solidaridad en una mañana sabatina, soleada y calurosa. Voluntarios de Entreculturas y personas de otros grupos (Bocatas, Centro Pignatelli, Magis, CVX, SIP, SJM) y con la presencia especial de una familia afgana refugiada y afincada en Zaragoza.
Antes de iniciar el camino nos hemos conocido con la dinámica de crear una ‘red’’ con ovillo de lana. Durante la caminata, de 4 kilómetros junto al Canal Imperial de Aragón, hemos ido compartiendo los puntos del decálogo, conversando e intercambiando experiencias. A la llegada a las esclusas de Valdeguarriana, compartimos almuerzo y buen humor. Y hemos leído el Manifiesto. 
He aquí algunas ideas recogidas en las conversaciones con algunos caminantes:
Asun, psicóloga en una entidad social, voluntaria que acompaña a los chicos migrantes del piso donde están acogidos. Siempre ha tenido inquietud por conocer a personas de otras culturas: “Vengas de donde vengas, hagas lo que hagas, somos todos hermanos. Un mes en Nicaragua me transformó un poco la mirada; y desde entonces procuro acercarme y conocer otras realidades.” 
Juan, ingeniero y voluntario de ‘Bokatas’ y ‘Hogar de Cine’. Nos explica que la Hospitalidad afecta, no sólo a los migrantes, sino también a quien la vida le deja en la cuneta y debe vivir en la calle. Relata
la impresión que le dejó un sintecho que quiso quitarse la vida tirándose desde un puente al río Ebro: “Mira, Juan, no tengo ni suerte para matarme”.
Musa (nombre fingido, por seguridad), informático de telecomunicaciones, afgano; en España desde hace más de cuatro años. Salió con su familia de Afganistán en el suelo de un avión español, en aquella evacuación caótica y trágica del aeropuerto de Kabul en 2021. Él había trabajado para una empresa pública española. Valora muy bien la acogida de la gente en España, vecinos y compañeros de trabajo. Es más crítico con la administración -Gobierno de Aragón-, sobre todo los dos primeros años y cuando nació su hijo, por la maraña burocrática, el ir de una oficina a otra, las trabas…
A la pregunta, ¿Por qué te has apuntado a la caminata? Estas son sus respuestas:
Juan: “Hay que dar visibilidad a cosas que, a veces, no tienen tanto como es el tema de las migraciones. Y la dificultad que tiene la gente al entrar en nuestro país. La primera, el idioma.” 
Asun: “Compartir con todos y con los 4 chicos migrantes del piso. Los cambios empiezan por uno mismo, de dentro a fuera. ‘Educar la mirada’ (Papa Francisco). Los grandes cambios empiezan por movimiento simples.”
Musa: “Me invitó Marisa. Y para conocer gente, charlar; para vivir aquí necesitamos contacto con otras personas.”
Ha resultado una muy buena experiencia. Y el año que viene, ¡REPETIMOS!

