En la delegación de Entreculturas Extremadura celebramos el cierre de este año con un emotivo y significativo encuentro entre personas voluntarias y el equipo técnico. Fue un espacio de reencuentro, reflexión y celebración del camino recorrido juntos a lo largo de estos meses.
Iniciamos la jornada con una dinámica con el juego de la silla, en el que quien quedaba sin asiento elegía una canción que, de alguna manera, representara su vivencia en Entreculturas. Este momento nos permitió compartir emociones, experiencias y sentimientos desde lo más personal y auténtico.
Posteriormente, realizamos una mirada colectiva al año que termina, a través de una dinámica muy visual y entrañable. Mediante fotografías de nuestras actividades en los distintos espacios y momentos vividos, construimos entre todos un calendario conmemorativo, mes a mes, reviviendo anécdotas, agradeciendo la dedicación de muchas personas y recordando los momentos más significativos. Fue una experiencia profundamente emotiva que nos permitió valorar la riqueza de lo compartido.
Abrimos un espacio de reflexión sobre el estado actual de nuestra delegación, el compromiso colectivo, los logros alcanzados y las áreas en las que podemos seguir creciendo. Este ejercicio nos invitó a renovar nuestra motivación y a proyectarnos con responsabilidad y entusiasmo hacia el futuro.
También compartimos el proceso y las vivencias en torno al proyecto de la exposición de fotografía sobre personas migrantes, impulsado desde el espacio de ocio, una experiencia enriquecedora y transformadora para todo el equipo y las personas que intervinieron como protagonistas de las mismas. A su vez, se destacaron los avances en el área de acompañamiento y formación educativa, poniendo en valor el aprendizaje adquirido a través de los cursos y espacios de asesoramiento brindados durante el año.
Para finalizar, recibimos un detalle muy especial: una pequeña planta acompañada de una tarjeta de Entreculturas, en la que escribimos nuestros deseos para el próximo año. Este mensaje fue entregado como regalo a la persona compañera que teníamos a la derecha, en un gesto simbólico de cuidado y buenos deseos mutuos.
Nos despedimos de este encuentro con el corazón lleno de gratitud, alegría y esperanza. Agradecemos profundamente a todas las personas que han formado parte de este año de trabajo, entrega y comunidad.
¡Que el próximo año nos encuentre con el mismo compromiso, ilusión y fuerza transformadora que nos caracteriza!
Artículo escrito por Leticia, equipo de Migración
