Este cierre de año es una oportunidad para reconocer todo lo que hemos construido de manera colectiva: procesos educativos que avanzan, alianzas que se fortalecen y un compromiso sostenido con la justicia social en contextos atravesados por profundas desigualdades.
Nada de esto sería posible sin el trabajo riguroso, constante y cuidado de las personas que formamos Entreculturas. Gracias por sostener el día a día, por acompañar con coherencia y por mantener viva una forma de hacer que pone en el centro la dignidad, los derechos y la capacidad de transformación de las comunidades con las que trabajamos.
