A pesar de que el calor cae con fuerza el sábado en Mongo, la capital de la provincia de Guéra, las adolescentes que forman el club contra el abandono escolar del centro comunitario de secundaria de FyA Chad no paran. Saben que su rol es importante para sí mismas pero también para otras niñas. Como parte de los proyectos apoyados por el fondo «La Luz de las Niñas», las adolescentes se organizan en estos clubs que tienen como objetivo concienciar a la comunidad sobre la importancia de la educación, especialmente para las niñas, sobre sus derechos fundamentales para favorecer que las chicas puedan permanecer en el sistema educativo hasta terminar la educación básica. Esto es muy importante en contextos como Chad, donde las niñas suelen abandonar la educación a los 15 años cuando sus familias las casan.
A lo largo del curso escolar estas chicas participan en formaciones y actividades en las que aprenden cuestiones relacionadas con sus derechos fundamentales y, al mismo tiempo, trabajan otro tipo de competencias como el trabajo en equipo, la expresión oral en público, la reflexión sobre temas complejos y el autoestima.
El sábado 7 de mayo estas chicas reunieron a más de 100 niñas de la escuela católica de primaria de Mongo para una actividad de sensibilización sobre los derechos de las niñas y distintas formas de violencia a las que están expuestas, como el matrimonio forzado. Con el apoyo del equipo de animadores comunitarios de FyA, estas chicas diseñaron la actividad y la dinamizaron, fueron las verdaderas protagonistas de la jornada. A través de juegos sencillos explicaron los derechos fundamentales a las más pequeñas y realizaron una representación sobre el matrimonio forzado y sus efectos negativos en la educación y el desarrollo de las niñas.
Es impresionante ver el nivel de motivación de estas chicas y los avances que experimentan en cuanto empiezan a participar en las actividades del club. En ellos, las adolescentes disfrutan de espacios de confianza, desarrollo y expresión, trabajan sus habilidades sociales y sirven como ejemplo para las niñas más pequeñas. Son un espejo para muchas otras, representan en lo que pueden llegar a convertirse si reciben el apoyo de instituciones como FyA y la comprensión de sus familias y entornos.
A pesar de que las condiciones de partida no son fáciles y queda mucho camino por recorrer, estas chicas tienen ganas y actitud para convertirse en referentes y lideresas para muchas otras niñas llevando un mensaje claro: cuando las niñas tienen acceso a la educación, pueden conseguir cualquier cosa.
