El viernes por la tarde, casi cien personas voluntarias y trabajadoras de Entreculturas empezaron a llegar a El Escorial desde casi todas las partes de España. Venían cargadas con materiales y maletas, y con muchas ganas de reflexionar, como suele ser habitual. Pero esta vez había algo diferente: cada persona tenía que traer un objeto que representara su vínculo con Entreculturas y con su delegación.
La idea era construir un museo colaborativo que nos ayudara a traer el pasado al presente y a reconstruir, entre todas, el camino compartido durante los 35 años del programa VOLPA y los 75 encuentros de las delegaciones de Entreculturas.
La construcción del museo marcaba el inicio de un fin de semana de celebración, pero también de encuentro, trabajo y reflexión. Una misma casa para tres encuentros que confluyeron: la reunión de las Delegaciones de Entreculturas de toda España, las personas responsables de Formación y Voluntariado en las distintas delegaciones y las personas vinculadas al programa VOLPA, conviviendo quienes se están formando y quienes forman, con quienes acaban de volver de la experiencia. Un espacio de encuentro para que podamos compartir y reforzar la Entreculturas de la que todos y todas formamos parte.
No hay encuentro sin acogida, y el viernes fue el momento de llegar y ubicarse y además, marcado por la línea celebrativa de este año cada grupo pudo pasar por un photocall celebrativo con una cámara instantánea a disposición que, una vez impresa, debía colgarse en el museo a modo de “completar el presente”.

El sábado desde Delegaciones y Formación y Voluntariado se trabajó la idea de las comunidades de solidaridad, donde una de las frases que más resonó fue: “la coherencia importa: no podemos defender un mundo más humano desde dinámicas de deshumanización”. A continuación, se abordaron diferentes dimensiones como la acogida y la pertenencia, la formación y la esencia y el cambio social y el compromiso.
Más adelante, esta vez ya por separado, en el encuentro de delegaciones tuvo lugar el taller de Fe y Alegría en el marco de la educación popular mientras las personas responsables de Formación y voluntariado tuvieron un espacio de trabajo y reflexión en torno al Compromiso.
Desde VOLPA su encuentro se dividía a su vez en tres partes. Por un lado los/as VOLPAs en Formación completaron su formación en la mañana con el taller “Conocerme mejor y manejar mis motivaciones para la experiencia VOLPA” sobre resolución de conflictos de la mano del psicólogo Alfonso López-Fando y en la tarde continuaron con Mária Gómez, educadora popular, y el taller “Pensamiento decolonial para fortalecer nuestra capacidad de acción y movilización”.
Al mismo tiempo, seis VOLPA que han vuelto de su experiencia en los últimos meses, acompañados de Lourdes Valenzuela, dedicaron el día a reflexionar sobre su experiencia VOLPA, un momento de repasar todo lo vivido y compartir con personas que aún estando en diferentes países y contextos tienen mucho en común.
Además, cerca de quince formadores y formadoras de VOLPA continuaron profundizando en el proceso de reflexión iniciado en enero, centrado en la actualización metodológica y pedagógica del programa VOLPA.
La jornada concluyó con una emotiva celebración de los 75º Encuentros de Delegaciones y de los 35 años VOLPA, un espacio en la que hubo tiempo para escuchar testimonios de personas que son memoria y actualidad de Entreculturas. También hubo momento para conocerse y conectar las historias escuchadas con las propias y de soplar las velas, con tarta incluida.

El domingo comenzó con un espacio conjunto con la idea de reforzar el trabajo conjunto de las delegaciones y el programa VOLPA, esencial para que pueda llevarse a cabo, un espacio en el que se compartieron buenas prácticas y en el que se reflexionó sobre cómo fortalecer los vínculos y tender puentes entre las personas VOLPA y las delegaciones.
El encuentro de Delegaciones cerró con la presentación de la próxima campaña de la Vuelta al Cole, “Recortar no es un juego. Son vidas”, y se compartieron distintas propuestas para dar a conocer el Informe Rojo nº19.
Al mismo tiempo, en Formación y Voluntariado se inició un diálogo sobre los espacios de trabajo intergeneracionales y en VOLPA se terminó la mañana con la escucha del testimonio de Alicia, quien ha estado un año acompañando a las compañeras de Puente de Paz y con un taller en el que VOLPAs en formación y PostVolpas compartieron tiempo de disfrute y cohesión.
Un encuentro que cierra con la consciencia de saber que nos queda camino por hacer, pero que venimos de unas bases sólidas para seguir construyendo la Entreculturas que somos.
– Nuria Ruiz Garrido (Jaén) y equipo organizador del Encuentro –
