Emanuel sabe muy bien lo importante que es poder estudiar. Su historia refleja por qué seguimos trabajando para que niños, niñas y jóvenes puedan ejercer su derecho a la educación incluso en contextos marcados por la violencia, el desplazamiento y la exclusión.
A través del proyecto CREER —Comunidades resilientes, escuelas resilientes— acompañamos procesos educativos y comunitarios en distintos territorios de Colombia junto al Servicio Jesuita a Refugiados Colombia, Save the Children Colombia, Alianza por la Solidaridad y organizaciones locales, con el apoyo de la Unión Europea.
El proyecto trabaja en lugares como Arauca, Cauca, Buenaventura y Tumaco fortaleciendo escuelas seguras, procesos de protección y capacidades comunitarias para que más niños y niñas puedan aprender y permanecer en la escuela en medio de las crisis. También impulsa acciones junto a comunidades y autoridades locales para mejorar la prevención, la respuesta y el cuidado frente a situaciones de riesgo.
Historias como la de Emanuel recuerdan la importancia de seguir construyendo espacios educativos inclusivos, seguros y accesibles para todas las personas.
