Jóvenes católicos africanos examinan las migraciones como oportunidad y derecho

Las migraciones, incluidas las migraciones forzosas, son un desafío global, y los jóvenes están en el centro de este debate.

El Movimiento Internacional de Estudiantes Católicos (IMCS) celebró su Asamblea Panafricana en Abidjan, Costa de Marfil, en octubre. Como parte de la Asamblea, hubo un Fórum sobre migración el 12 de octubre con la participación de estudiantes universitarios de 25 países africanos. Los objetivos eran formar a los estudiantes y prepararlos para defender una agenda pública comprometida con el bien común en sus países. Participaron como ponentes en el Fórum el representante del Nuncio en Costa de Marfil, el Servicio Jesuita a Refugiados de África Oeste y Entreculturas, el Centro Internacional para Desarrollo de Políticas de Migración (ICMPD), la Organización Internacional para Migraciones (OIM) – a través de su oficina Regional de África Oeste y Central-, la Comunidad Económica de Estados de África Oeste (CEDEAO) y una Organización de base comunitaria local de Costa de Marfil que trabaja con jóvenes migrantes. Cristina Manzanedo participó en el Forum representando a JRS Africa Oeste y a Entreculturas, con una ponencia sobre la Doctrina Social de la Iglesia, la respuesta europea y el trabajo de JRS en Africa con población refugiada y desplazada.

IMCS Africa nació en 1956 y en 1978 el movimiento estableció un Secretariado permanente en Nairobi, Kenia. Desde entonces, ha extendido sus alas y está ahora presente en 35 países, con el reconocimiento de las Conferencias Episcopales y miembros afiliados muy activos. El movimiento está dividido en 4 regiones y su lema es la “Opción preferencial para los pobres”. Su órgano de gobierno es la Asamblea Pan-Africana, que se reúne cada 4 años y establece las prioridades de trabajo. Las dos áreas prioritarias actualmente son los residuos electrónicos (e-waste) y la migración.

Se espera que la población joven de África doble las cifras actuales en 2055. “Es ilusorio tratar las migraciones recurriendo únicamente a medidas de control y seguridad. Este tipo de medidas provocan vulneraciones de derechos humanos y proliferación del crimen organizado en las fronteras, así como estigmatización social y explotación laboral en los países de acogida. Necesitamos desarrollar estrategias para el gobierno y la gestión de la migración basadas en los Derechos Humanos, que garanticen protección a quienes la necesitan, con sensibilidad a los problemas de género, y que respeten las obligaciones legales internacionales y las leyes nacionales” mencionó Maria Hajamiharisoa, Coordinadora de IMCS Africa.

IMCS Forum_JRS WAF & Entreculturas presentation_October 2018

Dejar una contestacion