Quince años más tarde, y Sevilla sigue volcándose con los derechos de la infancia en la 15º edición de Corre por una Causa. El pasado domingo 22 de febrero, más de 700 corredores de todas las edades acudieron al Parque del Alamillo de la capital hispalense para moverse por el derecho a la educación de la infancia refugiada.
Tras la mala experiencia del 2025, cuando hubo que cancelar la carrera por lluvia y rachas de viento, el equipo de la delegación de Sevilla asumió con más ganas si cabe la preparación de la 15º edición de la carrera. Como cada año, se han ofrecido dos modalidades adultas (5 y 10 kilómetros), y dos infantiles (350 metros y 1 kilómetro), además de la marcha de 1 kilómetro, que reúne a pequeños y mayores que, sean más o menos deportistas, no quieren quedarse sin participar.
Entre las novedades de este año, se estrenó –¡por fin!– la nueva organización de las carreras infantiles, con competiciones y premios por curso escolar, de 1º a 6º de Primaria. Los corredores más jóvenes pudieron correr separados por edad, y conseguir premios especiales, como juegos de mesa, clases de baile, o palas de pádel, donados por patrocinadores locales. Al no poderse probar el año pasado, el equipo de la delegación se ha dado por satisfecho en esta edición de haber podido gestionar las salidas y llegadas de seis carreras infantiles, en lugar de las tradicionales dos.
Otro de los éxitos de esta edición es la capacidad de llamada a voluntarios de las obras que nos rodean. La delegación de Sevilla se ubica en el Centro Arrupe, donde comparte espacio con Ecca Social, Mag+s, CVX o las fundaciones educativas de la Compañía. Al ser el volumen de voluntarios uno de los principales retos para esta edición, hemos optado por pedir ayuda a nuestros vecinos –y con gran éxito: un número importante de jóvenes de Mag+s, además de alumnos y alumnas de la Red Solidaria de Jóvenes, fueron uno de los pilares de la carrera, y sin ellos nada habría sido posible. ¡Gracias!
Y como colofón, la carrera de Sevilla no mantendría su esencia sin la ya tradicional post-carrera: tras la marcha, amenizamos la tarde con magos, música y bailes, mientras podemos disfrutar de un día en comunidad alrededor de una barra solidaria, y la participación en talleres infantiles.
Ahora, nos ponemos de nuevo en marcha: ¡ya queda menos para la próxima carrera! 
