En el día del cooperante ponemos en valor el voluntariado internacional

Con motivo del Día Internacional del Cooperante, Entreculturas y Alboan quieren visibilizar y poner en valor el voluntariado internacional como parte esencial de la estrategia de cooperación para el desarrollo en el marco de la agenda 2030. 

El día 8 de septiembre es el Día del Cooperante, una fecha para reconocer la labor de los y las cooperantes españoles que trabajan en las zonas menos favorecidas de nuestro planeta y para sensibilizar a la sociedad respecto a la labor que desempeñan. Este día celebramos el día de la cooperación internacional y de las personas que la hacen posible, entre ellas el voluntariado internacional por el aporte que ha hecho y sigue haciendo a la cooperación española.

En este 8 de septiembre Entreculturas y Alboan quieren por una parte “visibilizar y poner en valor el voluntariado internacional como agente clave de la cooperación española, y por otra parte manifestar, que si bien se ha avanzado con la inclusión del voluntariado internacional en la Ley de Voluntariado de 2015, el cumplimiento de los derechos de este colectivo es parcial y limitado a lo que puedan hacer las organizaciones de cooperación. Los derechos de las personas voluntarias pasan a ser deberes de las organizaciones, sin contar con el respaldo de las administraciones”, afirma David Alonso, Director de Personas y Organización de Entreculturas, dirección a la que se adscribe este voluntariado internacional. 

Entreculturas y Alboan quieren reconocer la labor del voluntariado internacional en la promoción de los objetivos de la cooperación y su contribución en el alcance de la Agenda 2030. En los más de 29 años de experiencia con programas de voluntariado internacional de larga duración como VOLPA, que ofrecen Entreculturas y Alboan, en el que desde sus inicios en 1991 más de 1000 personas han participado como voluntarias en proyectos de cooperación al desarrollo con las instituciones socias de ambas ONGD españolas en contextos de alta vulnerabilidad, Entreculturas puede decir con seguridad que el voluntariado internacional:

  • Transforma la vida de las personas, ya que cambia prioridades, valores y maneras de relacionarse.
  • Permite entender las dinámicas globales y profundizar en las causas de la desigualdad. 
  • Vincula a personas de distintos  lugares, realidades y culturas. Elimina prejuicios y ayuda a descubrir la riqueza de la diversidad. 
  • Permite compartir habilidades, conocimientos e instrumentos en los lugares y organizaciones que acogen al voluntariado desde la cercanía y la confianza mutua.
  • Convierte a la persona en un agente transformador para toda la vida.

Desde este aporte claro del voluntariado internacional a la agenda de desarrollo “queremos manifestar esta realidad invisible, o mejor dicho, invisibilizada y poco reconocida y  apoyada por las Administraciones Públicas del voluntariado internacional e invitar a la sociedad civil organizada y especialmente a las administraciones públicas a visibilizar y fomentar programas de voluntariado internacional realizados con calidad y calidez”, señala David Alonso. 

Desde Entreculturas y Alboan creen que para que esto se dé es necesario que el voluntariado internacional:

  • Tenga una regulación específica dentro del marco de la cooperación para el desarrollo reconociendo esta realidad propia y que permita salir del limbo legal y la invisibilidad en la que se encuentra.  
  • Un papel clave en esto lo tiene la Agencia Española de Cooperación (AECID) y las agencias autonómicas. Es fundamental que reconozcan este voluntariado como instrumento de la cooperación que realizan. Esto implica hacerse cargo del mismo con una atención explícita en sus estrategias, planificaciones, modalidades, medidas de fomento, etc. pero también que apuesten por un modelo de acreditación de las organizaciones que aseguren la calidad de las propuestas y procesos y eviten malas prácticas que convierten al voluntariado internacional en “volunturismo” o en prácticas aún más negativas.
  • Proponemos que la AECID pueda concertar un seguro colectivo en favor de las personas voluntarias de cooperación al desarrollo, al que pueden adherirse las organizaciones, asumiendo éstas una parte del coste pero no su totalidad. Un formato al menos similar al que aparece en el Estatuto del cooperante, más teniendo en cuenta que el voluntariado internacional no cuenta con fuentes frecuentes de financiación vía proyectos.  
  • Cuente con un convenio especial para las personas voluntarias al servicio de la cooperación internacional de larga duración. Que este convenio especial garantice no solamente prestaciones contributivas de jubilación, incapacidad permanente, muerte o supervivencia, sino también las prestaciones de incapacidad temporal, maternidad y desempleo.
  • Un registro de las personas que realizan el voluntariado internacional por parte de la AECID, en coordinación con las agencias autonómicas, que pueda conocer en cada momento que ciudadanía española está en esta modalidad aportando en las claves mencionadas en países de intervención de la cooperación española. Esto permitirá, además de atender las posibles emergencias con mayor consciencia, realizar informes periódicos que puedan recoger el impacto y el cambio social que este voluntariado realiza y visibilizarlo como otras cooperaciones europeas realizan. 

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