Formación docente en contextos de emergencia: Mabán, Sudán del Sur

Maban, en Sudán del Sur, es un lugar de frontera y de frágiles equilibrios. En este rincón del país conviven más de 145.000 personas refugiadas procedentes del Estado de Blue Nile (en la República de Sudán), personas en situación de desplazamiento interno y las comunidades de acogida.

En un país en guerra civil desde 2013, el Estado no es efectivo en muchos lugares y sectores, y la educación no escapa a esta realidad. Cerca de dos millones de niños y niñas (el 70%) no acuden a la escuela, lo que supone un riesgo muy elevado para su futuro y el de sus comunidades. Es en contextos como este en los que la presencia del JRS es más necesaria que nunca.

Desde el año 2013 JRS trabaja en Maban distribuyendo ayuda de emergencia, formando a docentes y dando apoyo psicosocial a las personas más vulnerables de estas tres comunidades. La semana pasada tuve la oportunidad de escuchar a 5 mujeres que desde hace más de 8 años viven en los campos de Gendrassa y Yusuf Batil y que son alumnas del programa de formación docente del JRS, cuyas historias de vida son claros ejemplos del poder transformador de la educación.

Todas ellas, profesoras voluntarias sin formación específica previa, participan en el programa de formación docente de JRS; tras dos años de formación terminan esta semana con los exámenes finales. Si los aprueban obtendrán el certificado que acredita para ser profesoras de primaria en alguna de las escuelas de la zona. En esta formación han aprendido inglés, el idioma oficial en la escuela en Sudán del Sur, conocimientos básicos sobre asignaturas y metodologías de didáctica y pedagogía.

Estos aspectos son clave en la práctica docente, pero en este caso el impacto va mucho más allá. Estas 5 mujeres ya han comenzado un proceso de cambio radical en su vida que no tiene vuelta atrás. Muestran confianza en sí mismas, han mejorado su autoestima, están decididas a emprender y a ser motores de cambio en sus familias y comunidades, no se conforman con lo que se espera de ellas como mujeres y refugiadas. Esto es especialmente importante en el caso de las niñas, que en estos contextos no cuentan con referentes femeninos inspiradores para cambiar poco a poco su papel en la comunidad.

Un proceso aparentemente tan simple como una formación docente tiene efectos imprevisibles. Sin duda, Mabán y Sudán del Sur necesitan más mujeres como estas 5 profesoras.

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