Iniciamos el curso escuchando a Lucía Samaniego, VOLPA en Kenia

Upendo significa amor en suajili, una palabra que acompañó y dio sentido a buena parte de la experiencia VOLPA de Lucía Samaniego en Kenia. El pasado viernes tuvimos la suerte de escuchar su testimonio en la Delegación de Madrid, donde compartió con nosotras algunos de los aprendizajes, experiencias y amistades que marcaron su año y que, todavía hoy, a su vuelta, siguen transformando su mirada.

En su relato, Lucía nos habló de cómo vivir en otro contexto también significa aprender a cuestionar la mirada con la que llegamos y también la mirada de quienes nos miran. Porque el encuentro transforma en ambas direcciones. Su experiencia le permitió revisar los estereotipos con los que había llegado a Kenia, pero también reconocer cómo las personas con las que convivió fueron cuestionando sus propias ideas sobre las mujeres blancas. Una reflexión desde la mirada decolonial que nos invita a preguntarnos con qué ideas llegamos a otros lugares, como esto influye en nuestro día a día y cómo nos dejamos interpelar por quienes los habitan.

Su experiencia estuvo muy ligada al ámbito educativo, acompañando a niñas y niños en colegios y participando en actividades extraescolares. Un camino en el que, poco a poco, ella misma fue descubriendo dónde podría aportar más y acabó construyendo su propia experiencia en Kangemi, su barrio durante ese año.

En este camino, la formación previa y el acompañamiento del grupo VOLPA fueron también importantes. Lucía nos hizo ver que una experiencia así no se construye en solitario: compartir las dudas, los aprendizajes y las emociones con otras personas que están viviendo o ya han vivido un camino parecido también forma parte del proceso.

Gracias, Lucía, por acercarnos a tu año en Kenia y recordarnos que VOLPA no termina cuando vuelves. Que hay aprendizajes que necesitan tiempo para asentarse y que, a veces, es precisamente a la vuelta cuando empezamos a comprender todo lo que ha cambiado en nosotras. Porque encontrarse con otras realidades también es una oportunidad para revisar la propia mirada y dejarse transformar por las personas que nos acompañan en el camino.

El inicio de curso de la dele de Madrid

Antes de escuchar a Lucía, tuvimos también un rato para reencontrarnos y celebrar la primera reunión del curso de la Delegación de Madrid, que no la primera actividad, ya que empezamos fuerte con el Concierto Solidario hace unas semanas.

Unas 12 personas compartimos ideas, pusimos en común las ganas y empezamos a pensar qué actividades queremos impulsar este año, con la mirada puesta especialmente en el Reto Paraguay. Un primer encuentro para ir dando forma a todo lo que queremos construir juntas y que nos deja con muchas ganas de empezar este nuevo curso.

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