Dos historias, dos organizaciones nacidas desde la base, desde la ciudadanía, nos sirven de ejemplo para entender el poder de ser constructores de una ciudadanía global consciente, comprometida y articulada en redes locales y globales, capaz de afrontar las realidades de injusticia que vemos en el mundo, en nuestro país, en nuestra ciudad.
Sigue leyendo la historia de estas dos organizaciones ciudadanas en el blog de la Escuela para el Cambio:

