¿Por qué educación superior para los refugiados?

El 91% de los niños y niñas en el mundo están matriculados en una escuela de educación primaria, mientras que el porcentaje cae al 61% entre los menores refugiados. El 84% de los adolescentes reciben educación secundaria en el mundo, mientras que sólo el 23% de los adolescentes refugiados pueden hacerlo. Y aunque el 36% de los jóvenes acuden a la universidad, solo el 1 % de los jóvenes refugiados tiene esa posibilidad. Para JRS y para Entreculturas, la educación es muy importante. Como decía el Papa Francisco a JRS en 2014: «La educación es mucho más que facilitar conocimientos. Es algo que confiere a los refugiados la posibilidad de progresar más allá de la mera supervivencia, de mantener viva la llama de la esperanza, de creer en el futuro y hacer planes…. todos vuestros proyectos tienen este último fin: ayudar a las personas refugiadas a crecer en autoestima, a realizar su mejor potencial y a ser capaces de defender sus derechos como individuales y como comunidades».

Ha pasado estos días por España, David Holdcroft SJ, responsable de educación superior del Servicio Jesuita a Refugiados, para explicarnos y debatir con Entreculturas sobre la estrategia de educación post-secundaria del JRS. Con él hemos podido conocer los diferentes contextos en que actúan (emergencia, campos de décadas, refugiados urbanos con libertad de movimiento y permisos de trabajo, refugiados urbanos sin permisos de trabajo), así como los objetivos y retos de su trabajo para responder adecuadamente a las necesidades de las personas refugiadas.  La propuesta JRS es una formación profesional superior vinculada a las posibilidades de empleo como estrategia clave para la integración local. David nos ha recordado que aunque Europa y otros países ricos tenga la sensación de que recibimos demasiados refugiados, la realidad es que casi el 90% están en países pobres y que son estos países a los que hay que ayudar.

 

 

 

 

 

 

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