Acción ciudadana y política por Siria

Esta semana estamos en Líbano junto con el SJR (Servicio Jesuita Refugiados) visitando diferentes escuelas para personas refugiadas sirias tanto en entorno rural como urbano. El motivo concreto de la visita ha sido presentar y dialogar al Consejero de la Embajada española en Líbano, Ricardo Santos y al Representante de España en Siria, Juan Criado, una serie de demandas políticas en términos de protección de la educación para las personas refugiadas sirias. Nos han recibido esta misma mañana y junto con el Informe “Escuelas que sanan” hemos conversado sobre la posición española en términos de acción humanitaria, gestión de visados y reasentamiento de personas refugiadas desde Líbano, la actual crisis siria y la gran “incertidumbre con respecto a las medidas que se pueden tomar” según comentaba Juan Criado, que evidentemente se ha trasladado a Líbano desde Damasco debido a la inseguridad que vive actualmente el país.

La reunión ha tenido como hilo conductor el documento de posicionamiento político que hemos trabajado conjuntamente Entreculturas y ALBOAN ante el recrudecimiento de la violencia en Siria y la responsabilidad que tiene España como actor relevante de la comunidad internacional, como país con política pública de Ayuda Oficial al Desarrollo así como desde su posición relativa a las políticas migratorias. Ambas organizaciones queremos además defender una cultura de la hospitalidad en países como España y hemos invitado al personal diplomático a promover estas demandas: que España impulse de manera protagonista el respeto al Derecho Internacional Humanitario (DIH) y al Derecho Internacional de los Derechos Humanos (DIDH) en lo que respecta a la protección de las escuelas, encaminada a la creación de espacios seguros para los niños y niñas en contextos bélicos y garantizar de manera efectiva el derecho a la educación en situaciones de emergencia. España debe hacer uso de su lugar preferente en el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas para hacer efectiva la protección de las escuelas y de la población civil vinculada a estos servicios, bajo el DIH y el DIDH, de la misma manera que lo ha hecho con la misión médica en los países en conflicto.

Así mismo, el Gobierno español puede y debe hacer mucho más para favorecer la llegada de personas refugiadas por vías legales. Hay muchas fórmulas posibles que no se están desarrollando por falta de voluntad política, tales como agilizar los trámites de reagrupación familiar, los visados humanitarios y visados de estudios, o alianzas público-privadas.

Por último, España debe recuperar e invertir en una política pública de cooperación al desarrollo (AOD) robusta que en 2017 se ha situado en mínimos históricos (0,21% de la Renta Nacional Bruta).  8 de cada 10 personas refugiadas viven en países menos desarrollados y limítrofes con las zonas de conflicto por lo que los Gobiernos de acogida necesitan fortalecer sus políticas de integración para que las personas refugiadas pueden ejercer sus derechos, como el de la educación. El Gobierno de España debe avanzar con paso firme hacia el 6% destinado actualmente por la UE a la educación en emergencias. 

Pero aquí hay tarea para todos, también como Entreculturas y Alboan, hemos lanzado una acción de movilización online para promover en la sociedad la urgencia de proteger la educación para defender a su vez la infancia que está siendo víctima del conflicto tanto dentro como fuera de las fronteras sirias y a la que invitamos a tí que estás leyendo a sumarte pinchando aquí.

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